
La Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba habilitó un servicio de digitalización de textos para personas ciegas o con baja visión. Los apuntes y libros son escaneados, corregidos por voluntarios y luego pueden ser consultados en una computadora a través de un software lector de pantalla. También son grabados como archivos de audio y publicados en una biblioteca virtual. La iniciativa apunta a reducir los elevados índices de deserción del sistema educativo de los jóvenes con discapacidad visual.
El trabajo se realiza a demanda, es decir que los estudiantes llevan los materiales (apuntes o libros), que son digitalizados con un escáner de alimentación continua y luego sometidos a un proceso de corrección por parte de voluntarios, ya que según la calidad del original, en ocasiones el aparato “confunde” algunos símbolos, no interpreta imágenes y entonces es necesario ordenar e interpretar los gráficos.
El proceso termina con la grabación en formato de audio (mp3) o en CD y con la publicación en la biblioteca o documentoteca de Tiflolibros (www.redmate.org ), las primeras en su tipo en Latinoamérica, que ya suman más de 28 mil volúmenes y casi 500 documentos. Los interesados, además, pueden “leer” esos materiales en una computadora ubicada en la biblioteca de la ECI que posee un software específico lector de pantalla, encargado de traducir los escritos en voz sintética.
Este trabajo es posible gracias a un Proyecto de Voluntariado Universitario financiado por la secretaría de Políticas Universitarias de la Nación -en el que participan docentes, egresados y estudiantes de la ECI- y a una beca de la secretaría de Extensión Universitaria de la UNC. La gestora de la iniciativa es Jimena López, una alumna ciega del cuarto año de la carrera de Comunicación Social.
Para aunar esfuerzos y evitar la duplicación de trabajo se conformó la Red MATE (Materiales y Apoyos Tiflo Educativos). Es una iniciativa de la Unión Nacional de Ciegos del Uruguay, (Uruguay) en convenio con la Universidad de la República, la ECI y la Asociación Civil Tiflonexos, con sede en Buenos Aires, para la producción de este tipo de materiales de lectura y con el objetivo de reducir el alto índice de deserción del sistema educativo por parte de los jóvenes con discapacidad visual.
Allanar el camino
La digitalización tiene la ventaja de que es posible socializar los materiales porque se almacenan en una computadora y se duplican para los distintos usuarios o se suben en la biblioteca virtual. También son convertibles en audio, braille o macrotipos; en este caso, para los destinatarios con baja visión. Los archivos ocupan poco espacio, al contrario de lo que sucede con las grabaciones de audio que demandan más tiempo de producción, espacio físico (cassettes) y presupuesto.
Derechos de autor
La digitalización y reproducción de materiales no vulnera los derechos de autor, puesto que la ley 26.285 autoriza y protege la conversión de textos a sistemas accesibles para personas cuya discapacidad les impide otra forma de lectura. Comprende, entre otros, los libros en audio y los textos en soporte informático que se distribuyan mediante organizaciones y en forma no comercial destinados a personas ciegas, disminuidas visuales, disléxicas, o con limitaciones sensoriales o físicas que no permiten la lectura tradicional.
Para acceder a la biblioteca y documentoteca virtual es necesario contar con una clave que sólo se obtiene enviando el certificado de discapacidad visual. Se invita a los docentes de la UNC a facilitar sus producciones (artículos, libros, ponencias) para ser puestos a disposición a través de este sistema.
Fuente: Infouniversidades























Me parece que todo este tipo de actividades engrandecen a la humanidad toda, sin tratar de ser demasiado utopico. Muy buen post de escaneo de documentos!…